Cambia la historia y siembre el caos con Raving Rabbids

Bajo la premisa de salir en televisión, volver a su ligar de origen, o de viajar en el tiempo, los escatológicos conejos vuelven a ofrecer todos los ingredientes necesarios para un sinfín de horas de risas con los amigos.

El escenario ahora es un museo, donde a través de sus cuadros visitaremos diferentes épocas históricas como pretexto para disfrutar otra vez de diversos minijuegos.

Estos consistirán desde cooperar en equipo atados con un rollo de papel higiénico a nuestro compañero, disparar a blancos móviles con escobillas de WC, recolectar objetos mientras nos liamos a bofetadas con nuestros adversarios o recorrer escenarios volando en alocadas batallas aéreas. Todo ello en diferentes marcos históricos como el hundimiento del Titanic, la Fiebre del Oro o el descubrimiento de la electricidad.

Lo cierto es que el museo da para bastantes horas de juego. Ofrece entretenimientos menores aparte de los minijuegos en sí, como jugar a encestar Rabbids lanzándolos con violencia a una canasta, un modo online que ya se pedía a gritos en la saga y una sala exclusiva con minijuegos para los que posean Wii Motion Plus. Lástima que al final la cantidad de retos sea algo escasa, porque es un título que divierte tanto como sus antecesores.

Aparte de los diversos escenarios que podamos visitar en los minijuegos, los rabbids también pondrán su toque histórico al título. Siguiendo con la tradición de sus antecesores, podremos disfrazarlos con trajes de diferentes épocas, muchos de ellos bastante originales, que sin duda nos sacarán más de una carcajada y que son el punto que diferencia a Raving Rabbids: Regreso al Pasado, de otras entregas anteriores.