Harry Potter se ponde duro

    J.K. Rowling es la responsable de crear una de las sagas literarias más alabadas de los últimos años, Harry Potter. Sin embargo es muy probable que ni siquiera ella esperara conseguir que sus palabras llegaran a transformarse en videojuegos.

    El mejor ejemplo es el título que nos ocupa, versión jugable de la película que se basa en la primera parte del libro que pone fin a las aventuras de Harry Potter.

    En esta ocasión, la gente de EA ha dejado de lado la naturaleza exploratoria de anteriores entregas para centrarse más en la acción pura y dura, más acorde con el carácter oscuro de la novela original.

    De este modo, nos encontraremos con un shooter en tercera persona que hace uso de una mecánica de coberturas. Y ahí es donde empiezan sus problemas. La variedad del título es escasa hasta el punto de hacerlo aburrido, siendo todos los intentos por añadir variedad algo insuficientes.

    A esto hay que sumar lunares técnicos de importancia, como es el caso de la cámara, errores jugables en el control del personaje y un desarrollo ciertamente poco acertado. Suficiente para convertir a esta primera parte de ‘Las Reliquias de la Muerte’ en un título evitable en el que ni siquiera se salva la narrativa, demasiado dispersa y poco eficiente.

    El detalle más destacable es la inclusión de varios minijuegos para Kinect, que consiguen entretener en pequeñas dosis, sin llegar a ser extraordinarios.

    Podemos conseguir Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, parte 1 por 71,90€ en Xbox 360 y PS3; y por 50,95€ en la versión para PC.