Homefront: camino de San Francisco

La crisis energética es una amenza real, y podría provocar el declive de Estados Unidos hasta el punto de ser invadidos en 2027 por una Corea unificada. En ese supuesto se basa Homefront, cuyo guión tiene el sello de John Milius, responsable de películas como Amanecer Rojo y Apocalypse Now.

Al contratio que en otros shooter, aquí vemos la guerra desde el punto de vista de unos civiles que deben secuestrar varios camiones de combustible y llevarlos a San Francisco.

Nosotros controlamos a Robert Jacobs, un expiloto de la Marina, a lo largo de siete capítulos que no se ahorran escenas muy crudas (soldados disparando a civiles, excavadoras arrojando cadáveres, etc.).

La campaña es intensa y consta de objetivos muy variados: destruir torres de vigilancia, infiltrarnos en un campo de trabajo, tumbar un gran muro que mantiene a una ciudad sitiada e incluso robar un helicóptero y usarlo para escoltar un convoy. Sin embargo, no incluye cooperativo y apenas dura 4 exiguas horas.

El modo online admite hasta 32 jugadores, en partidas en las que, además de los tiroteos clásicos, podemos conducir blindados, tanques o helicópteros. No obstante, apenas se incluyen modos de juego. Están las batallas por equipos, el típico modo de controlar zonas de un mapa y un tercer modo en el que un comandante marca objetivos, pero se echa en falta más variedad.

El apartado gráfico también tiene algunos fallos, observables en unos escenarios poco detallados o en unos personajes inexpresivos. Como shooter, Homefront es muy entretenido y tiene una ambientación civil que lo hace especial, pero le falta mucho para alzarse entre lo más granado de los juegos de guerra.