Deus Ex: Human Revolution – Parte 1

La ambientación ‘cyberpunk’ es un subgénero que proviene de la ciencia ficción y que nos presenta un sombrío mundo futrista lleno de contrastes. Alta tecnología, implantes cibernéticos, megacorporaciones más poderosas que los gobiernos y luces de neón se funden en un entorno marcado por la desintegración social y por nuevos tipos de delincuencia.

Ejemplos de dicha ambientación los tenemos en literatura (‘Neuromante’ de William Gibson, es considerado el título pionero en este subgénero), en cine (donde el mejor ejemplo es ‘Balde Runner’, una adaptación muy libre de otra novela clave en este ámbito: ‘¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?’ de Philip K. Dick), cómic/manga/anime (‘Transmetropolitan’, ‘Ronin’, ‘Akira’, ‘Alita’, ‘Ghost in the Shell’)… y por supuesto, videojuegos.

Gurús de nuestro mundillo como Hideo Kojima (Snatcher y Policenauts) Ken Levine (que antes de Bioshock fue el alma mater de System Shock 2) o David Cage (el autor de Heavy Rain creó antes Omikron: The Nomad Soul) son unos enamorados de esta ambientación. Y otro peso pesado del sector, Warren Spector, también dirigió el Deux Ex original de PC, la fabulosa obra de la que parte el juego que nos ocupa.

Deux Ex: Human Revolution es ‘cyberpunk’ en estado puro. No es necesario jugar al original para disfrutarlo (que tuvo conversión a PS2) ni a su secuela Invisible War (PC y Xbox), ya que Human Revolution se desarrolla 25 años antes del primer Deux Ex.

Se trata de una precuela que narra los inicios de la lucrativa industria de las mejoras biomecánicas y el cisma social que ello conlleva. Es decir, el conflicto entre los partidarios de mejorar a las personas usando implantes cibernéticos y los que defienden la ‘pureza’ del ser humano, sin modificaciones de ningún tipo.

Eso sí, mantiene muchas de las características del original, como la ambientación, el sistema de juego (mezcla de shooter subjetivo, sigilo y juego de rol) o la libertad al encarar las misiones.

Parte 2