Dark Souls, el lado más oscuro del rol

El sorprendente éxito de Demon’s Souls, uno de los juegos de rol más atrevidos y también más difíciles que apareció en PS3 durante el año pasado, ha motivado el desarrollo de una “secuela”.

El juego conservará su desarrollo, su ambientación, su sistema de control… pero no llevará su nombre, ya que el original no fue muy promocionado fuera de Japón. Lo bueno es que esto permitirá que también aparezca en Xbox 360, aunque solo en el mercado occidental.

El planteamiento no podría ser más clásico: crearnos a nuestro guerrero con un editor y recorrernos un mundo de espada y brujería (con una ambientación oscura y “europea”) mientras nos enfrentamos a una horda de durísimos monstruos.

Los pasillos estrechos y las grutas del juego original darán paso a unos escenarios abiertos que nos permitirán tomar vías alternativas, explorar libremente y descansar en algunas zonas seguras. Y en esta ocasión no vamos a contar con ningún mapa que facilite nuestra misión, tan solo un cursor, que indicará nuestro rumbo, como una brújula. El sistema de combate, en tiempo real, se va agilizar bastante, así que ya no será tan habitual que nuestras armas se atasquen en el marco de una puerta antes de golpear.

También estrenaremos nuevos modos de juego. Además de la aventura principal, From Software ha confirmado la existencia de un modo online y ciertos elementos cooperativos (en el primero, podíamos dejar pistas para otros jugadores, aunque no compartíamos la aventura en sentido estricto).

El motor gráfico del juego es mucho más potente que en Demon’s Souls, lo que permite que todo se desarrolle en un mismo escenario, en lugar de pequeñas mazmorras conectadas por portales. La duración casi se va a duplicar (rondará las 60 horas) y también el contenido. Mientras que en el primer juego nos encontramos con 40 tipos de enemigos, en Dark Souls nos esperan más de 100.