Ridge Racer Unbounded: al más puro estilo occidental

La llegada de Ridge Racer Unbounded en 2012 puede convertirse en un antes y un después de la saga. Mientras que la tradición nipona de la serie permanece a la espera, se han dado los galones al estudio finés de Bugbear Entertainment para que desarrollen un nuevo concepto de Ridge Racer que conecte con los conceptos de juego de conducción más actuales.

Esto significa que nos podemos olvidar de ese juego arcade de derrapes y sobre raíles para acercarnos a un concepto más similar al de BurnOut o Split Second por poner un par de ejemplos y el motor de destrucción que han desarrollado en el estudio está ayudando a que el juego se convierta en algo sólido.

Para la gente de Bugbear, gran parte de la diversión del juego consiste en que los escenarios y los coches adversarios (y tráfico de la ciudad) pueden ser destruidos cuando golpeemos con ellos en tiempo real (y sin cámaras lentas) y que eso afecte a la conducción

Lo más importante de toda la mecánica es precisamente que todo lo que ocurra en la pantalla afecte a la forma en que se conduce y que no sólo sean fuegos artificiales.

Bajo esa premisa, nos encontraremos con espectaculares coches deportivos (y algunos muscle cars más en la línea de los Ridge Racers pasados) y una ciudad detalladísima, Shatter Bay, en la que encontraremos los circuitos, nada de ciudad abierta, por los que circularemos, convirtiéndose en una protagonista más del juego.

Tendremos que esperar un poco más para ver hacia dónde van el experimento occidental de Namco Bandai, pero estando los creadores de FlatOut detrás de Ridge Racer Unbounded, nada malo puede ocurrir.