El arcade transmuta en simulador

Hay dos tipos de títulos de conducción, aquellos que tratan de divertir al jugador sin limitaciones físicas y aquellos que intentan además emular la realidad con un comportamiento y aspecto creíbles.

En la línea intermedia entre estos dos extremos se había situado siempre Need for Speed. Sin embargo, hace ya algo más de un año Electronic Arts decidió apostar por la simulación con NFS Shift. El cambio funcionó hasta el punto de convertirse en una nueva saga dentro de la franquicia Need for Speed.

La propuesta era simple, ponernos en la piel de un piloto de carreras, en circuitos cerrados y con coches de competición reales. En esta secuela, se hace evolucionar esta idea hasta perfeccionarla al máximo.

En primer lugar, mejorando la vista interna, hasta ponernos dentro de la cabeza (ya no en el casco) del piloto. Este detalle cambia radicalmente la jugabilidad, consiguiendo que nos sumerjamos de lleno en cada carrera, con cada movimiento de la cabeza, cada mirada al vértice de una curva o cada sacudida tras un golpe. Todo ocurre tal y como si nosotros fuéramos los que pilotáramos cada vehículo, con una fidelidad casi total en cuanto a comportamiento de vehículos y situaciones de carrera.

Tanto es así que Slightly Mad Studios está tratando de incluir el modelo físico más detallado de la historia de los videojuegos, afectando esto a todo el sistema de conducción. Desde los derrapes a los choques lucirán mejor que nunca, sin que el apartado gráfico se resienta lo más mínimo.

Esto último se podrá comprobar con los nuevos circuitos, que permiten climatología dinámica y distintos momentos de carrera, siendo posible incluso la nocturna. Por supuesto, con una estabilidad total en cuanto a la tasa de imágenes por segundo.

Este afán por ‘clavar’ la realidad prosigue con los vehículos incluidos, de 100 a 130, tratados todos con sumo mimo y cuidado. Sus cifras no resultan tan espectaculares como las de otros simuladores (Forza 3 o GT 5), pero esa tampoco es la guerra de Shift 2: Unleashed. Donde de verdad tiene mucho que decir es en la representación de la carrera y el comportamiento de los coches, en la inmersión de los jugadores en cada prueba y en la fidelidad a un modelo de conducción realista.

Uno de los pilares del reciente Need for Speed: Hot Pursuit era el Autolog. Un sistema de juego online que trataba de ser el ‘facebook’ de los títulos de carreras, permitiéndonos interactuar con nuestros amigos incluso cuando no están conectados.

Shift 2: Unleashed toma prestada esta idea y también incorporará este sistema, que nos permitirá comparar tiempos, ver progresos de amigos, competir online, recibir sugerencias de pruebas, compartir imágenes y vídeos… Y todo ello sin coste añadido.

Este juego, diseñado para Xbox 360, PS3 y PC, será uno de los títulos a seguir durante los próximos meses.