No son muchos los juegos de rol de calidad que llegan últimamente a los usuarios de
PC y consolas. A veces, sus aficionados se tienen que conformar con títulos mediocres que mezclan elementos de juegos de acción con una ambientación fantástica que es, por desgracia, lo que hoy en día se considera dentro de este género. A finales de este 2010 nos llega a
PC,
360 y
PS3 la secuela de un juego del género cuyo precursor cuajó en gran medida entre los aficionados al género y que promete mejorar en todo a su primera parte. Pero, ¿consigue este
Two Worlds II sus objetivos?
Historia y sistema de juego
Siendo honestos, hay que decir que cumple bastantes de estos objetivos. Los chicos de Reality Pump han hecho un excelente trabajo en muchos aspectos, mejorando prácticamente en todo a su predecesor. Antes de seguir, para los que no conozcan la saga Two Worlds decirles que estamos ante un juego de rol de mundo abierto, es decir, un enorme escenario que deberemos explorar hablando con todos los personajes que nos vamos encontrando, los cuales nos irán dando misiones a realizar que nos desvelarán la trama y nos llevarán a otros personajes y entornos. En el guión sucede algo curioso, y es que cuando comienza el juego hay una historia principal que se desvanece por completo con tantas misiones secundarias y que se llega a olvidar por completo, ya que en ningún momento en nuestras exploraciones y misiones se nos volverá a hablar nada de ellas ni de sus personajes. Llegado el momento, la retomaremos, realizaremos un par de acciones, y volveremos a olvidarnos de ellas como si fueran lo menos importante, prestándole mucha atención a hechos banales.
En cuanto al tipo de juego, encontraremos lo que hoy en día se destila como rol y que resulta ser un problema visto en la mayoría de los juegos, y donde se salvan honrosas excepciones como Oblivion o Dragon Age Origin, los cuales se alejan de este sistema, pero que Two Worlds II entra de lleno. Lo que haremos en todo momento será abrir terreno y hacer misiones extremadamente parecidas entre sí, es decir, ir a un punto, acabar con todos los enemigos, buscar y recoger uno o varios objetos y entregar en destino . Nada de investigación, ni de exploración exhaustiva con zonas ocultas o difíciles, ni de enigmas o puzles.
Para solucionar (en parte) este punto negativo, encontraremos gran cantidad de opciones con las que nos podremos entretener, algunas en forma de minijuegos. Por ejemplo, para abrir cerraduras encontraremos uno donde tendremos que encajar una ganzúa en movimiento en unos huecos situados en varios círculos concéntricos que simulan un candado, y que dependiendo de la dificultad del candado este movimiento será más rápido. También tendremos otro minijuego similar para robar (pero con serpientes concéntricas) y otro mucho más complicado para tocar melodías con instrumentos musicales similar a Guitar Hero y que, al menos en la versión para PC no sirve de mucho salvo entretenerse (podemos conseguir dinero con él). También contaremos con un sistema de creación de pociones con el que tendremos que recoger ingredientes repartidos por el escenario y mezclarlos entre sí en distintas cantidades y con el que podremos estar experimentando durante horas. Eso sí, el sistema para la mayoría puede resultar bastante inútil teniendo en cuenta que casi no hace falta utilizar pociones salvo las de curación, las cuales se pueden obtener de mil formas distintas (y una vez aprendida una…)
Mañana continuaré con el análisis de este juego.
[...] por fin la tercera y última entrega de este análisis. Podéis ver la primera parte y segunda pinchando en cada una de ellas. El apartado técnico: Más luces, más sombras. [...]